Una mujer pierde el control y asesina a su conviviente de 43 puñaladas en diferentes partes del cuerpo.
Un hombre peruano fue cruelmente asesinado por su pareja de años, quienes ya tenían un hijo juntos.
Heiner Mendoza, un joven peruano fue victima de su esposa. Ya que su conviviente lo asesinó de 43 puñaladas.
El hombre tenía 24 años y vivía junto a su pareja Roxana Bravo, quien fue condenada junto a su hermano, quien también fue participe del hecho.

Roxana y Heiner vivían en una casa de la calle 25 de mayo en Luján de Cuyo. Se habían casado por el civil y estaban organizando su casamiento por la iglesia. Sin embargo ese momento nunca llegó.
Roxana, tras cometer el delito llamó a la policía y les comento que habían ingresado ladrones a su vivienda y durante un forcejeo su pareja había sido asesinado.
Está versión fue creíble hasta que a las pocas horas, la joven tuvo varias contradicciones y en la escena del crimen encontraron rastros de sangre de ella y de su hermano, quien fue su cómplice en el hecho.

Cabe resaltar que su hijo pequeño presenció el ataque a su papá y quién también sufrió una herida en su mano. Este suceso tuvo lugar en el 2013, sin embargo, la sentencia tuvo lugar en este año 2022.
En las audiencias el representante del Ministerio Público fue demoledor contra los sospechosos. Sostuvo que las lesiones que presentaban eran compatibles con las de un ataque.
Asimismo, a cuadras de la vivienda se encontraron manchas hemáticas que correspondían al menor de los Bravo. Durante el debate los investigadores sostuvieron que Heiner quería separarse de Bravo, abandonar la casa y volver a Perú junto a su hijo.
El día del crimen la Policía encontró dos bolsas con ropa, por lo que creen que ese habría sido el motivo de la discusión fatal. Bravo sostiene que Mendoza era violento con ella y con el hijo de ambos.
Por eso la noche del crimen, enceguecida por una nueva agresión del hombre, decidió matarlo. Sin embargo, Bravo no logró reunir las pruebas que demostrara la violencia que padecía y el caso nunca llegó a la Corte.
La mujer y su hermano fueron condenados a cadena perpetua.