MP coordina una búsqueda de los restos de Siekavizza en el cementerio de Mazatenango.

Las autoridades hacen exhumaciones con el objetivo de encontrar los restos mortales de Cristina.

El caso de Cristina Siekavizza Molina es uno de los episodios más tristes en la lucha contra la violencia doméstica, no solo por las dudas que sigue generando a 10 años de su desaparición, sino por el rumbo incierto en que ha quedado el caso.

Una década ha transcurrido luego de ese fatídico día: el 6 de julio de 2011, Cristina Siekavizza desaparece de su vivienda, ubicada en el condominio Los Manantiales, en el kilómetro 19.3 en San José Pinula.

Un día antes, ella y su esposo, Roberto Barreda, celebraron el cumpleaños de su hijo Robertito. Quienes asistieron a la fiesta afirmaron no encontrar ningún comportamiento extraño en la pareja y que, en apariencia, denotaban una actitud amorosa y feliz. Ese día fue la última vez que familiares y amigos vieron a Cristina.

El caso llega al ojo público el 24 de julio de 2011, cuando se efectuó una manifestación en la Avenida Las Américas mostrando apoyo a la familia Siekavizza, en donde Ángela y Juan Luis, padres de Cristina, pedían apoyo para encontrar a su hija.

Desde entonces las autoridades siguen buscando en varios cementerios, con el fin de encontrar los restos de Cristina.
La noticia ha consternado a muchos guatemaltecos, ya que muchas mujeres se identifican con ella.