Antes de su desaparición los payasitos fueron contratados por un peligroso pandillero para un supuesto evento del día de las madres de los reclusos.
Las investigaciones de las autoridades siguen para determinar qué fue lo que realmente pasó con la pareja de payasitos.

Según las cámaras de seguridad solo la payasita “Chispita“ fue la que ingresó a la cárcel el Infiernito, a las 9 de la mañana entró a la celda del pandillero y salió a las dos de la tarde.

Dentro de la celda no hay cámaras de seguridad, por ese motivo no se ha determinado que fue lo que platicó “Chispita” con el pandillero.
El payasito “Charquito” no se ve que ingresara a la cárcel, ya con una capucha fue la que ingresó la payasa a la celda.