Luego de que Carmela quedará en libertad por haber decapitado a su conviviente, la comunidad se voltea contra ella y le dice que vaya hacer su vida en otro lugar.

Los vecinos en vez de apoyarla la tratan de asesina, Carmela narró cómo su esposo la amenazó con un machete.

El esposo le dijo que la mataría y que acabaría con su embarazo de 7 meses que tenía Carmela.

«Informamos que la señora Carmela Jolomna Yat y sus hijos están siendo apoyados por nosotras (Colectivo Artesana) para empezar una nueva vida, por lo que no regresarán a la comunidad», se lee en un comunicado.

Además, hicieron un llamado a los Cocodes para que no profundicen la violencia y respeten el derecho de las personas de habitar en sus territorios. Mientras Carmela y sus hijos puedan seguir su vida con seguridad y tranquilidad.

Los miembros del Consejo Comunitario de desarrollo Urbano y Rural (Cocode) y los familiares de Julio Cucul, esposo de Carmela, pidieron que Carmela y sus hijos fueran expulsados de la comunidad.

Argumentaron que esta medida sería para que Jolomná «no repitiera lo sucedido y que las mujeres y niños se encontraban asustados» por lo sucedido.

Es lamentable lo que está pasando con Carmal en estos momentos, ya que las mismas autoridades apoyan a la comunidad en vez de darle apoyo a la mujer.