La pandemia cada día nos encierra más, Ómicron viene con mucha fuerza en estos ya que durante fin de año muchas personas se descuidaron y se propagó en poco tiempo.

Los síntomas de Ómicron fueron dados desde el primer caso confirmado en Sudáfrica; sin embargo, tras varias semanas se han detallado.
Con el paso del tiempo los expertos han dado más información sobre esta variante que le pega mas que todo a los adultos.

Tras la llegada de la nueva variante Ómicron, han cambiado las expectativas sobre la pandemia del SARS-CoV-2 a casi dos años.

Aunque la mayoría de entidades de salud han dicho que esta variante es bastante leve, se debe de tener en cuenta los síntomas que presenta.

Cuáles son los síntomas de Ómicron en adultos vacunados? Estos son los  identificados

Sobre todo en aquellos adultos que se han vacunado contra el coronavirus o que inclusive cuentan con el esquema completo.

A pesar de las pocas semanas de haber salido, se han identificado algunos síntomas y es de mucho beneficio identificarlos.

Estudios hecho alrededor del mundo han arrojado que esta variante es de alta velocidad de propagación entre la población.

Ómicron: por qué las dosis de refuerzo de las vacunas contra la COVID-19  son importantes frente a esta variente | National Geographic

Puesto que basta con ver su ritmo y se demuestra que es altamente contagiosa en comparación con otra variantes del coronavirus.

Sin embargo esta variante se ha catalogado como leve a diferencia de otras, se dice leve por que los síntomas no persisten tanto como las demás.

De acuerdo con varios infectólogos del mundo y algunos estudios, se han identificado una serie de síntomas en adultos vacunados.

Éstos son los síntomas de Ómicron en adultos vacunados

Los síntomas de Ómicron en adultos mayores se pueden relacionar con una fuerte gripe o bien con otras variantes relacionadas al coronavirus.

Resaltando que los que se han contagiado han experimentado síntomas bastante leves y sin padecer complicaciones respiratorios.

Los identificados son:

Sudoración nocturna
Perdida del olfato y gusto
Tos
Fatiga o cansancio
Fluido nasal
Congestión nasal
Fiebre superior a los 38°
Dolores musculares
Dolor de cabeza
Dolor de garganta o garganta irritada