El gobierno de Nayib Bukele, combatió también el analfabetismo de la población carcelaria de El Salvador.

A los presos que quieren reinsertarse en la sociedad se les ha dado la oportunidad de salir a trabajar y aprender distintos oficios.

Entre ellos están los talleres, pero también de estudiar dentro de prisión, todo para adquirir distintas habilidades que eviten que al salir sigan delinquiendo.

Un alto porcentaje de reos según las autoridades carcelarias llegaban con analfabetismo.

Es decir, no sabían ni leer ni escribir, eso ha cambiado debido a los programas de reinserción donde se les imparte lenguaje, historia, caligrafía, matemáticas, y ciencias sociales, además de lectura de la biblia.

Actualmente en el país de El Salvador terminó casi el 90% de la delincuencia y también las extorsiones, lo que afectaba a la población de poder poner un negocio.