La muerte de Roberto Barreda, a raíz de Covid-diecinueve, no detuvo la busca de su esposa desaparecida Cristina Siekavizza. La Fiscalía Singular prosigue con la inspección de tumbas, en las que alardea pudo haber sido enterrada de forma ilegal.

El fiscal Héctor Canastuj notificó que después del fallecimiento de Barreda, han efectuado once excavaciones en camposantos de ayuntamientos de El Progreso, ningún cuerpo o bien restos habían dado algún rastro hasta este jueves diez de diciembre.

Canastuj dio a conocer que todos y cada uno de los cadáveres identificados como «xx» son sepultados en bolsas de nailon. Conforme con el fiscal, pueden ser de color blanco o bien negro, mas los restos de la última fosa no se hallaban dentro de ninguna bolsa, lo que les llamó la atención.

“Se observan restos óseos, pelo y ropa”, declaró el fiscal singular. Explicó que los restos se exhumaron y van a ser trasladados a los laboratorios del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para efectuar el cotejo y determinar si coincide con el ADN de Cristina Siekavizza.

Los restos se encontraron en una tumba en el área de no identificados el camposanto municipal de Sanarate, El Progreso. “Ninguna persona del personal administrativo”, sabe algo sobre la sepultura de esos restos, aseguró el fiscal Héctor Canastuj.

Cristina Siekavizza desapareció el seis de julio de dos mil once. Conforme con el testimonio de la empleada familiar de la pareja, Cristina pudo haber sido asesinada por Roberto Barreda.


Conforme con la investigación de la fiscalía, Barreda estuvo en distintos lugares de El Progreso días tras la desaparición de su esposa.

Fuente: Soy502.com.gt