Un niño que se ganaba la vida honradamente vendiendo trapeadores fue víctima de asalto en Chimaltenango.

Delincuentes le arrebataron su mercadería cuando el niño ofrecía sus productos en la calle.

El niño al sentirse acorralado por la delincuencia decide dar su mercadería para no perder la vida en el asalto.

A los pocos minutos fue encontrado llorando por su mercadería ya que era lo único que tenía para llevar el sustento a su casa.

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El niño se encontraba llorando en el kiosco, una personas se acercó para preguntarle qué le pasaba y él respondió llorando que le había robado.

La mercadería que le robaron está valorada en Q2000, se espera que personas de buen corazón lo ayuden para comprar más mercadería y él pueda seguir vendiendo.

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En una imágenes compartidas en las redes sociales se puede ver cómo el niño lamenta haber perdido su mercadería.