Carmela, la mujer que decapitó a su conviviente por fuertes amenazas de muerte fue a prisión, pero luego quedó libre.

Al llegar a su pueblo fue desalojada por el COCODE y toda la comunidad tratándola de asesina por haberse defendido de su esposo.

La justicia la absolvió al determinar que fue una acción en legítima defensa. No obstante, la familia de Cucul y los miembros del Consejo Comunitario de desarrollo Urbano y Rural (Cocode) decidieron expulsarla de la aldea Rocja Satzac en Cobán donde ella vivía.

El Colectivo Artesana que apoya a mujeres en situaciones de violencia la ha logrado reubicar en otra parte del país y también con ayuda psicológica y médica para darle seguimiento a su embarazo. Esto hace que Carmela inicie una nueva vida, pero se tuvo que ir con lo que tenía puesto desde el día que se tuvo que enfrentar a las autoridades y sus hijos también cuando fueron albergados por el Colectivo.

Por ello, no cuenta con indumentaria para ella, para sus hijos y el bebé que está por nacer. El Colectivo está haciendo un llamado para quienes puedan apoyar con ropa para ellos.

Puede ser una imagen de 8 personas y personas sentadas

Inicialmente se había solicitado ayuda hasta el 20 de marzo, un día antes de la audiencia que tendría ante la jueza, pero luego de la resolución se supo que la comunidad la había expulsado por lo que no pudo regresar a su casa y la solicitud de ayuda sigue vigente.

Se necesitan víveres y ropa para niños de 8 y 12 años, así como para bebé. En el caso de Carmela, ella es descendiente de mayas Quekchí, por lo que los cortes típicos de ese pueblo maya los necesita vestir y poder conservar su cultura. Los interesados en dar las donaciones pueden comunicarse al teléfono 5415-5995.