En una cocina improvisada entre filosas rocas volcánicas, David García extiende la masa y coloca los ingredientes para formar la pizza que pasará por un horno particular: un extenso río de lava ardiente que brota del furioso volcán Pacaya, en el sur de Guatemala.

El flujo al rojo vivo avanza lentamente mezclado con lava solidificada y su intenso calor servirá para hornear la «Pizza Pacaya», un platillo que se ha convertido en un imán para los turistas que escalan el macizo cercano a la capital, uno de los tres volcanes activos del país centroamericano.

García, un contador de 34 años, termina de esparcir la salsa de tomate, abundante queso y las carnes de su amplio repertorio de sabores en la bandeja metálica que tendrá que soportar temperaturas superiores a los 1,000 grados Celsius.

Protegido de pies a cabeza para evitar quemaduras, el hombre (que viste botas estilo militar) acomoda la pizza en la lava. «Ya está lista, solo que se derrita más el queso», anunció este chef unos diez minutos después a sus comensales.

El chef David García pone a disposición las especialidades al gusto de los clientes. No todos los días se encuentra en el volcán debido a los cambios climáticos del volcán solo con previa reservación.

«Los primeros días no mucho se vendía», recuerda, aunque ahora la suerte le cambió tras estallar su fama en las redes sociales.

Al inicio, David horneaba en pequeñas cavernas que encontraba en las piedras, pero en las últimas semanas pasó a cocinar en la lava en movimiento al abrirse una nueva grieta del volcán por la fuerte actividad eruptiva que mantiene la montaña desde febrero.

El Pacaya, de 2,552 metros de altura, mantiene en alerta a las autoridades y pobladores de aldeas cercanas por las explosiones, la lluvia de ceniza y los ríos de lava, algunos de los cuales han llegado cerca de lugares habitados.
«Solo ver que algo que te vas a comer se está cocinando en lava del volcán”

Fuente: Guatemala Impresionante