Además de golpes, los reos de la cárcel adscrita a la Granja Penal Cantel, donde se encuentra, le obligaron a ponerse un «calzón rojo”, como castigo por los hechos que ha cometido, porque los privados de libertad le indicaron que saben del caso por su impacto nacional.

La exhibición personal solicitada al Juzgado de Paz de Cantel por la madre de Sical Orozco, Orfa Carmelia Orozco, y atendida por el Juzgado de Primera Instancia Penal de Quetzaltenango, recibió un informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), donde se consigna que el detenido se encuentra bien, pero denunció que tiene golpes amoratados en el abdomen lado derecho.

Además, los reclusos le exigen a Walter Daniel una talacha de Q150 mil “por la gravedad de sus hechos”. Y que si no cumplía con lo solicitado, lo iban a violar. Denunció golpes en las costillas, en la boca y que le han dado múltiples patadas en las piernas.

También señaló Walter Sical que lo obligaron a hacer ejercicio por mucho tiempo.

LA EVALUACIÓN Y RESOLUCIÓN

El INACIF informó que Sical Orozco se encuentra estable y que solo tiene un pequeño golpe que con tratamiento de tres días se le quita y que no amerita ser hospitalizado.

El Juzgado de Primera Instancia Penal de Quetzaltenango declara improcedente la exhibición personal solicitada por la madre del acusado de agresión sexual y acoso a menores, pero como medida precautoria se ordena al encargado de presidios de San Marcos adscrito a la Granja de Rehabilitación Cantel su traslado a un área asilada conocida como “la verde”.

Sical Orozco deberá responder por los hechos que se le atribuyen, tomando en cuenta que fue condenado por hechos similares pero con una condena conmutable.