Luego de que la familia del menor denunciara ante las autoridades, ellos no descansaron en buscar entre ríos y montañas.
La búsqueda duró varias horas con equipo especial, la familia presumía que el niño había sido secuestrado por sicarios.
Inmer Geovanny Quiñonez Pérez se internó a un sector montañoso en seguimiento a la desaparición del niño Edgar Mauricio Mateo Aguilar de 8 años.

La familia le pedía a Dios y a las autoridades que encontraran al menor, quién se encontraba desaparecido.
El hecho ocurrió en un lugar montañoso de la aldea San Pedro, Jalapa, la intensa búsqueda duró alrededor de 50 horas de parte de las autoridades.
El menor se encontraba con signos vitales, por lo que el investigador de inmediato lo toma en sus brazos, lo saca de la montaña y lo lleva a un centro asistencial.
Se presume que el infante se perdió en el sector boscoso a kilómetros de distancia de su hogar lo que alertó a las autoridades.