Tras el asesinato de 81 policías, el presidente de El Salvador Nayib Buekele le declara la guerra a los pandilleros y les advierte que no va a parar hasta atraparlos.

El presidente Nayib Bukele prometió “arreciar” la guerra contra la pandillas en El Salvador, tras el asesinato de tres policías durante una emboscada. “Esto no va a quedar así y van a pagar caro por el asesinato de estos tres héroes”, declaró Bukele en rueda de prensa, en la que responsabilizó del hecho a la pandilla Barrio 18, de la denominada facción “Sureños”.

“Los pandilleros son tontos, porque no vamos a retroceder. Vamos a arreciar esta guerra contra las pandillas. Ahora van a ver, de verdad, lo que significa desatar esta fuerza de seguridad”, advirtió el mandatario salvadoreño.

Entre los agentes asesinados figuran el jefe de la sección del sistema de emergencias 911 y dos policías (un hombre y una mujer), quienes fueron atacados en el barrio La Realidad, en Santa Ana, la segunda ciudad más importante del país, situada unos 60 kilómetros al oeste de San Salvador.

En respuesta a una escalada de 87 asesinatos cometidos entre el 25 y 27 de marzo, el Congreso de El Salvador acogió un pedido de Bukele para decretar un régimen de excepción, que ha permitido detener a 43 mil 86 presuntos pandilleros. Ese régimen de excepción, prorrogado hasta fines de julio, permite detenciones sin orden judicial.

MATAR EL CÁNCER DESDE LA RAIZ

Dicha medida, no obstante, ha sido considerada “insostenible” por el encargado de negocios de la embajada de EE. UU. en San Salvador, Patrick Ventrell. “Es una política insostenible, que ya ha dejado decenas de miles de detenidos y numerosas denuncias de violaciones a derechos humanos, arrestos arbitrarios y muertes de detenidos también”, aseguró Ventrell. Para Bukele, “decir que el régimen de excepción es insostenible probablemente fue una opinión desafortunada”. “Si se refiere a que no puede quedar para siempre, estamos de acuerdo, no puede ser quimioterapia para siempre”, consideró. Pero “si se refiere a que se suspenda la quimioterapia antes de eliminar el cáncer, entonces es totalmente absurdo porque lo único que vamos a lograr es que el cáncer nos mate a todos”.